La Diablada
Del 1 al 6 de enero los diablos bajan a la Matriz. En los talleres de los careteros vive el mismo ingenio artesano de mi abuelo Vicente y sus famosos números.
Ab. Helen Velástegui Mejía
Soy abogada y magíster en Derecho Procesal, pillareña de nacimiento y de corazón. Nieta de un sastre y de una bordadora, creo en la justicia que llega a todos y en el trabajo bien hecho, puntada a puntada.

Mi historia
Llegué al mundo el 25 de julio del año 2000, en el Hospital de la Ciudad Nueva, el mismo día en que Píllaro recuerda su cantonización de 1861. Como si mi terruño, altar del rayo y del trueno, hubiera querido acunarme en su propia fiesta.
Mi abuelo Vicente fue sastre: vestía a medio pueblo con ternos hechos por sus propias manos y era célebre por sus números en las fiestas. Mi abuela María Isabel bordaba enaguas y los mantos de los santos. Mi papá es pillareño de cepa; mi mamá, una costeña de Tenguel que es pillareña de corazón. Soy sierra y costa en una misma persona.
A los 7 años mi papá me enseñó a jugar ajedrez y todavía no dejo de aprenderle. Bailé danza folklórica en el grupo del municipio y en la universidad, y soy de las que releen a Jane Austen sin remordimiento.
«La política es el arte de gobernar», me enseñó mi papá. Yo aprendí temprano que, antes que eso, es el arte de servir.


Trayectoria
Del tablero de ajedrez a la litigación oral: cada etapa ha sido una manera distinta de aprender a pensar, y siempre con el mismo destino — ser útil.
2014
Colegio Santo Domingo de Guzmán
El tablero que me regaló mi papá a los 7 años se convirtió en mi primera escuela de paciencia y estrategia.
2018
U. E. Santo Domingo de Guzmán · Ambato
Los años de colegio, entre libros, danza y debates de sobremesa.
2019
Notaría Primera del Cantón Mocha
Más de seis años en el oficio silencioso de dar fe: revisar, matrizar y custodiar los documentos que ordenan la vida de la gente.
2022
PUCE Sede Ambato
Aprendí que el derecho solo se completa cuando llega a quien no puede pagarlo.
2022
GAD Municipal de Santiago de Píllaro
De vuelta en casa: recibiendo y digitalizando denuncias, cuidando los derechos de la niñez de mi cantón.
2023
Pontificia Universidad Católica del Ecuador · Ambato
El título que convirtió una vocación heredada en profesión.
2024
Escuela de la Función Judicial
Derechos humanos, protección de menores, propiedad intelectual y procedimientos de ejecución.
2026
Universidad Indoamérica
Porque servir mejor exige prepararse siempre un poco más.
Píllaro querido
A 2.800 metros de altura, entre el volcán y el páramo, Píllaro guarda todo lo que soy. Estos son los cuatro hilos con los que está bordada mi historia.
Del 1 al 6 de enero los diablos bajan a la Matriz. En los talleres de los careteros vive el mismo ingenio artesano de mi abuelo Vicente y sus famosos números.
Somos la puerta del parque nacional donde, dice la leyenda, Rumiñahui escondió el tesoro de Atahualpa. Páramo, agua y misterio.
La manzana está en nuestro escudo. Huertos de manzanas, peras y claudias que endulzan al país entero.
Manos que ordeñan más de cien mil litros de leche al día, que siembran, bordan y madrugan. La gente por la que vale la pena trabajar.
Compromiso
01
El derecho solo sirve si llega a todas las personas. Por eso empecé en los consultorios jurídicos gratuitos y en la protección de derechos de la niñez: la justicia no puede ser un lujo.
02
Crecí escuchando de Matilde Hidalgo y Rosalía Arteaga. Sueño con que ninguna niña de Píllaro sienta, nunca, que un espacio no le corresponde.
03
Vengo de sastres, bordadoras y comerciantes. De ellos heredé una sola fórmula: el trabajo bien hecho, puntada a puntada.
Pronto: talleres y charlas jurídicas gratuitas en las parroquias de Píllaro.
Porque conocer tus derechos es la primera forma de defenderlos. Escríbeme si quieres que llevemos un taller a tu barrio o a tu parroquia.
Quiero saber más